Page 3 - Boletin6
P. 3

mos ropajes, utensilios y gestos de las figuras. Fieras,   de continuas migraciones? Los procesos migratorios
            aves o erguidos animales domésticos, que suelen tam-  han experimentado cambios, pero la humanidad no
            bién servir de emblemas identitarios, pasan a ser aquí   cesa de desplazarse, como los aluviones o como las se-
            la alegoría de nuestra diversa y afligida especie, que   millas, que viajan, fructifican y reinician el ciclo. La
            parte en busca de un espacio propicio para su desarro-  antigua práctica de la invasión bélica que se repartía
            llo y trata de enlazarse de modo solidario.        impunemente dominios ajenos resulta ahora inacepta-
                El libro ofrece un relato lineal con estancias sim-  ble, al menos en el terreno del ordenamiento jurídico
            bólicas que ahondan en los dramas de la errancia y con-  internacional que surgió tras la II Guerra Mundial y
            cluyen con una alentadora floración. Tiene el aliento   es alentado por las Naciones Unidas. En diversos luga-
            de la poesía más que el ritmo de la narrativa. La os-  res prosiguen empero distintos conflictos cargados de
            curidad hace las veces de telón de fondo y contrasta   aflicción para muchas personas. Las migraciones de
            con la finura luminosa de los personajes, cargados de   hoy revelan también otros condicionantes y urgencias.
            alusiones enternecedoras y sutiles ironías que poten-  Diversos Estados y organizaciones enfrentan dramas
            cian el conjunto. La técnica empleada le ha permitido   humanitarios con poblaciones desesperadas, de su
            alcanzar su propósito: hizo y rehízo bocetos, coloreó a   propia geografía o de otros países, y tratan de solucio-
            lápiz los dibujos, los escaneó, silueteó y fue montán-  narlos según sus posibilidades y propósitos.
            dolos sobre un lienzo negro digital, que convierte en   ¿Se puede hacer un libro para niños que se ocupe
            sucesivos paisajes gracias a otros elementos cromáticos.   de los actuales padecimientos migratorios y consigne
                “Este es el viaje -añade- de un grupo; pero es tam-  la presencia recurrente de la adversidad y la muerte? Su
            bién una gran y única migración; ese viaje que em-  autora señala que ha tenido experiencias gratificantes
            prendemos todos. Un viaje contra la muerte, pero en   mostrando el libro a grupos de niños en diversos luga-
            el que ella nos acompaña. El viaje como búsqueda y   res: “Estoy convencida de que es importante hablar de
            salvación; en el que sacrificamos cosas, perdemos per-  estos temas con los niños, se puede hablar de todo con
            sonas queridas, nos enfrentamos a lo desconocido.   ellos si se utiliza un lenguaje apropiado. Ellos también
            Para migrar, hay que tener coraje. Los inmigrantes se   viven experiencias que no son agradables y los libros
            ven obligados a dejar su hogar, muchos mueren en el   son catalizadores de esas cosas”. La ilustradora incide,
            camino y nosotros cargamos con nuestros muertos y   además, en el abrumador bombardeo de imágenes
            recuerdos. Pero llegar siempre será mejor que no lle-  que ahora reciben y tiende a atosigar su sensibilidad,
            gar. Y refundar será algo mejor que vivir en el limbo,   limitando ese espacio necesario para desplegar la crea-
            más allá de los espejismos de las tierras prometidas”.  tividad más allá del aturdimiento. “Leer -añade-, como
                Las migraciones, ya se sabe, han marcado tam-  ver un cuadro maravilloso o una escultura, te lleva a
            bién la historia del género humano. Su huella per-  otro ritmo, a otro tiempo, a una pausa importante.
            ceptible va desde las hordas primitivas deambulando   Una pausa en la que el niño imagina, cierra cosas en
            por territorios ignotos en busca de sustento, hasta las   su cabeza. Si no hay imágenes, las construye; y si las
            oleadas incesantes que pasan ahora de la apacible vida   hay, las completa”. Migrantes es, por cierto, un libro
            rural al magnetismo de las grandes ciudades, para no   que puede apreciarse en un rango de edades que va de
            referirnos a los épicos y trágicos desplazamientos en   los siete a los noventa y tantos años.
            tantas conquistas, éxodos e invasiones a lo largo de
            milenios. ¿Cabe imaginar la historia de América, o de   El libro ha sido publicado en holandés, inglés, alemán, francés, italiano,
            Europa y los otros continentes, sin un flujo incesante   esloveno y coreano y, también, ha sido distinguido con el Premio Ibe-
                                                               roamericano del Banco del Libro.
                                                                                                            3
   1   2   3   4