Page 3 - Boletín 154
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DESPUÉS que de jugar cansados cierran como cualquier vecino, y es bastante
sus párpados los astros, hay quien raspa para colmar los sueños y estar vivo
con monótono afán el frío piso. entre la somnolencia de un domingo
Cantiga, herrumbre, lata. y es demasiado aún para mañana
en que quisiera estar sin pertenencias,
De bruja con siseos penitente sin tantas posesiones en el fárrago.
lo acompaña danzando fiel escoba,
amorosa bufanda y vil franela
los pulmones le guardan.
CUANDO estalle la vida, como nova
Un hombre es el que pasa con sus ásperas hacia las altas lindes del abismo,
suelas inaugurando un otro día dónde estará este tiempo irresoluto
y urbano croquis ajustando en trastos; que por un túnel de ófricas linternas
es así que trabaja. entre mis venas fluye lentamente.
No se abrirá jamás el rostro ajeno
Salúdalo. Tú sabes que tus manos ni la mano partida como un leño,
basura le arrojaron sin pensarlo ya no se iniciará en mi tosco oído
y que limpiar tu mente igual podría. ningún concierto, ni palabra alguna
No cierres la ventana. vendrá por estos montes donde moro
como suelen venir tantos recuerdos.
ADÓNDE derivados por lo injusto, Esto he leído ahora en mis retinas
adónde derivados cuando puse los ojos en cadáver
si cavidad central es lo que apura y me acerqué, sin pasos y sin tiento,
llenar, y lo demás es accesorio, a rubricar mi sombra con mi sombra,
accesorio el poema igual que el mito a dar al sol mis ávidas tinieblas,
y más lo cruel, la espada omnipresente a recorrer de nuevo los instintos
y la granada innoble entre las frondas, explorando la piel de cada célula,
la fruta desleal que abusa y muerde el gravitacional núcleo que vivo.
desperdigando su odio por la tierra;
por esto es necesario dar al alma
sin incisos, sin texto, solo el recto
timbre de la conciencia, presto al grito ALBA, puntual, curiosa, extrovertida,
que un auxilio señala en otro adónde, donde acaba el palpar mundos a ciegas
al reflejo del nos, al tú desnudo. y se endurecen músculos y ceño
En Urbe / retorno a tiempoS, 1968 y el corazón y la mitad que abarcas.
Tu virtud no es la humana; y nos creemos
que vienes a marcarnos otra senda,
TRANSMIGRACIÓN que por nosotros naces, que tu atmósfera
se clarifica para hacer más diáfano
Hablaré de las piedras y los montes cada negocio nuestro. La locura
donde cabalgan grises horizontes, preténdese negar, y está más fuerte.
de la costa y su impávida garúa El amor se refugia en los amantes,
donde el urbano musgo se sitúa, en las flores, las alas, los pequeños.
de los débiles árboles dormidos
acunando distancias en los nidos,
de los abismos anchos y repletos Pronto encuentras tu rostro nuevamente
de pedruscos, lagartos y esqueletos, y retornas allá, del otro lado,
hablaré de los lechos que desgajan a conjugar lo falso y verdadero.
el tiempo y el paisaje mientras bajan,
hablaré de las cosas que están puestas En la Sola palabra, 1976
así tan sin preguntas ni respuestas
cuando quiera ubicar el sitio exacto
donde habré de volver en polvo intacto.
HUELLA del deterioro:
En taller de poeSía, 1970 a tu grandeza imploro
el don de otro tesoro.
El primero que hube
POSEO un solo objeto y solo un tiempo lo dejé en una nube
y una mirada sola para el mundo y al vacío se sube.
y este objeto es el cuerpo, y este tiempo
es el que rima el corazón, y el ojo
es el vehículo en que estoy viviendo. Este que me darías,
bien pintarlo podrías
Poseo amén de objeto, tiempo y ojo, con más noches que días.
un lugar en mí mismo en que me encuentro,
y este lugar habita en tantas partes Y si no me lo dieras,
y es tan ajena que en las gentes otras huella, mejor hicieras
a cada paso lo hallo y voy cogiéndolo. en poblar las afueras.
Y es suficiente aquesto que poseo
para certificar que estoy muriendo En la portada: acuarela de Luis Palao Berastain, ca. 1990.
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