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la cual gravita el peso del
pájaro, que teniendo mo-
vimiento impulsivo reno-
vado de punto en punto y
superficie para mantener la
gravedad, consecuente es el
imperio sobre el aire; mas
con tal condición, que fal-
tando de la superficie parte
esencial, no podría mo-
verse ni tener consistencia
en el aire; pero si le faltase
una parte, como una o dos
guías, y en el cuadrado una
o dos plumas, no le priva-
rían de volar, aunque no
con la perfección de aquel
a quien no le falta guía ni
pluma. Esto me lo dio a co-
nocer un cóndor, a quien Vista de Lima, a fines del siglo xviii.
apellidé el Rotoso, porque le faltaban siete plumas (cinco en para desprenderse de la tierra y darse impulso hasta en-
un ala y dos en la otra) {...}. contrar columna de aire donde gravitar. Estando elevado,
Cóndor: Luego, si se diese un cuerpo con el agregado sirven para acelerar el movimiento y hacer más potentes
de superficie, ¿sería capaz de volar y de moverse como lo las líneas del aire para conservar la gravitación. El segundo
asientas? movimiento principal es el de organización, y sirve para pe-
Discípulo: Distingo. Si se diese un cuerpo con super- netrar el aire agitado cuando por su mucho ímpetu detiene
ficie puramente plana y su rodano que constase de otras el curso, graduando el plano de las guías para salir avante.
superficies así mismo planas, digo que no volaría ni se mo- El tercer movimiento principal es el de desplantación, y sir-
vería a una parte determinada, sino que gravitando sobre ve para hacerse una línea de perfil. El cuarto movimiento
el aire bajaría sin inclinarse por sí a otro punto, a menos principal es el de impotencia, y sirve para bajar rápidamen-
que el aire agitado no lo trasladase de la línea perpendicu- te como por la diagonal de un cuadrilongo. Los otros cua-
lar que por razón de gravedad le era precisa; pero con esta tro movimientos particulares son los que, en el caso de usar
diferencia, que si el cuerpo que se ha supuesto con superfi- de los generales, esto es, al aletear, quiebran el cuerpo hacia
cie bajase una distancia en un espacio de tiempo, un cuer- atrás, que aun viéndolo con cuidado casi no se percibe {...}.
po sin superficie bajaría en tantos espacios menos cuanto Cóndor: ¿No has observado a más de los ocho movi-
fuese más reducido su volumen por los menos cuadrados mientos que dices, otros que sean propios o extraños?
de aire que tenía que penetrar. Supuesto esto, digo que la Discípulo: Hay otros tres movimientos propios en to-
das las aves, cuales son: el del pico, cabeza y pescuezo; el de
la cola; corvas y patas. El de la cabeza sirve (no como dicen
unos) para las direcciones, sino para ver a un lado u a otro,
atrás o adelante. La cola para determinar los rumbos como
el timón de su gobierno. Las patas y corvas para guardar
equilibrio de inclinación colocándolas rectamente hacia la
cola o sacándolas de su centro para inclinar a la bajada,
ayudando a la inclinación que hace el pescuezo. Otros mo-
vimientos hay involuntarios que son los de balance, eso
es, inclinarse las alas a un lado u a otro, y proceden de la
ondulación del aire, del forcejeo y de otros accidentes {...}.
Cóndor: Has hablado de observaciones anatómicas en
los cuerpos volátiles.
Discípulo: Me remito a declararlas en su lugar. Solo
apuntaré haber anatomizado sesenta y seis cóndores, ave-
riguando el orden natural de la colocación de sus nervios,
sus correspondencias y orígenes, su modo de obrar, sus
Portada de la edición de 1878 y, derecha, dibujo del autor músculos, membranas y ventrículos, con más pequeñas
superficie para volar debe guardar en todo el orden natural fibras, sus huesos y articulaciones, y todo aquello que un
sin que le falte el menor requisito exterior de concavidad, prolijo físico debe y está obligado a inculcar, salvo yerro
escarpe delantero, inclinación trasera, convexidad, muro o de mi ignorancia, formando esqueletos para el más prolijo
valla, que esta la forma el cuerpo al lado del rodano {...} Re- gobierno. Abroquelado de prácticas experiencias, dí al pú-
pito, que concurriendo estas circunstancias no dudo que se blico mis pensamientos, de lo que resultó de lo que diré
conseguiría consistencia, movimiento y dominio {...}. trayendo a consideración algunas de las objeciones que se
Cóndor: ¿Quien te mete en tocar a los cielos y astros si pusieron y las respuestas que dí a ellas. Excúseme que tenga
apenas has levantado los ojos a mirarlos? la prudencia de no referir los nombres de los sujetos. Solo
Discípulo: Es cierto que por la figura gibada de mi aseguro que son tales que eructan la sabiduría como hen-
cuerpo ando de ordinario doblado hacia la tierra, para que chidos de ciencia, nobleza y autoridad.
conozca que en ella deben fijarse por humildad mis aten-
ciones; pero no puedo dejar de ocuparme del cielo porque Sobre el autor, además de la tradición de Ricardo Palma: Santiago Vola-
dor, hay una obra teatral de Julio Ramón Ribeyro: Santiago El Pajarero.
el cielo me ha inspirado mis ideas en el asunto. Los mo- En la portada: Cóndor, siglo xix. Grabado. Imp. Remond, París.
vimientos que he observado en las aves son cuatro princi- https://www.youtube.com/watch?v=Vv-oXgnMQmY
pales y cuatro particulares. Los de agitación o aleteo sirven https://cutt.ly/7bOwNNl
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